jueves, 7 de mayo de 2015

PARTE III: En un lugar de la Mancha o Donde fueres haz lo que vieres

   Sentarse a la mesa ante una gastronomía desconocida es todo un placer. Tenemos tanto que aprender los unos de los otros. Pasar de una comunidad a otra te abre las papilas gustativas con sensaciones tan desconocidas que no dejo de asombrarme ante la grandeza que se esconde detrás de un nuevo sabor, una textura diferente o un producto, que simplemente, nunca pensarías en comer. Bienvenidos a la cocina manchega; de la historia a tu mesa, podríamos concretar.

   Sentados en el restaurante del Hostal  los Claveles en Priego, Cuenca, y tras esperar a que quedase una mesa libre (empezamos bien, buena señal) nos topamos con una carta hogareña, llena de platos tradicionales. Elegir el morteruelo era obvio, aún no lo habíamos probado y no podemos obviar que es el guiso que la zona lleva por bandera. Esta contundente pasta resulta de pasar por mortero (de ahí su nombre)  hígado de cerdo y otras carnes de caza como el conejo, la perdiz o la gallina, todo ello aderezado con especias y con pan rallado como elemento aglutinador. Emprendimos la conquista de este plato levantando contundentes muestras de morteruelo sobre generosos trozos de pan, así nos indicaron los lugareños, y nosotros, no somos de faltar. La fuerza del plato no tiene rival y de una sentada sabes que tu estómago estará bien abrigado durante las próximas horas.

(Morteruelo)

   El otro plato distintivo de la zona que pudimos degustar se llama zarajos. Antes de tomarnos nota y mientras estudiábamos la carta, nos llamó la atención esta palabra: zarajos. Hoy en día no le damos oportunidad a preguntar al camarero. Wikipedia a su servicio... Buscar... Zarajos... "Los zarajos se consideran un aperitivo (o incluso tapa) muy típico y tradicional de Cuenca (España) preparado a base de intestinos..." Vale, vale, vale,... Corto y cambio. Fue nuestra reacción. Pero qué casualidad que el camarero pasó en ese mismo momento, junto a nosotros, con un plato que nos llamó la atención.

    - ¿Disculpe? - Turistas totales - ¿Eso qué es?
    - Zarajos, tienen que probarlos es la especialidad de la casa.

   Y aquí la cámara hace un zoom directo a nuestra cara para que pueda apreciarse el crack revelador que se ha producido en nuestro intelecto y la derrota que nuestra vista ha propiciado contra nuestros prejuicios.

(Zarajos)
                         
   Así que volvemos al Wikipedia y seguimos leyendo... "...intestinos de cordero lechal marinados que después se enrollan en un sarmiento y se fríen en aceite de oliva o se asan en un horno, o a la plancha, hasta que quedan dorados.1 Debido a su aspecto y sabor se les considera un alimento de gusto adquirido.

    Y la verdad es que nos convenció bastante por lo que no sólo cumplimos con nuestro deber como turistas, sino que además, en aquellas mesa, nos mutó algún gen, con eso del gusto adquirido al que se refería Wikipedia, y nos sentimos, con placer, un poquito conquenses. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

PARTE III: En un lugar de la Mancha o El pueblo del mimbre

(Panorámica de Priego)

   Comer en la Mancha es un placer, y puestos a elegir un sitio donde conocer parte de la extensa cocina tradicional de la comunidad, decidimos parar en un pueblo de la Alcarria, Priego.

   Con 1200 habitantes, esta pequeña localidad del norte de Cuenca se encuentra rodeada por ligeras elevaciones y pequeños valles donde, además de la apicultura, se desarrolla el cultivo del mimbre. Bastas extensiones de la zona se adornan de estas espectaculares piras de mimbre que esperan pacientes a las expertas manos de los artesanos, que en la actualidad, ven más mermada su faena ante el poderoso sureste asiático. Existe una ruta del mimbre, muy bien señalizada, que recorre los pueblos de la comarca que centran gran parte de su economía en esta planta y su manufactura. La alfarería también es uno de sus productos estrella pero, te advierto que, es un pueblo pequeño y que en los días festivos casi todo está cerrado.
  
(Piras de mimbre)

   Priego presume de un pasado ilustre, con condes incluidos, los Carrillo-Mendoza. Paseando por sus calles encontrarás algunas casas con importantes blasones en sus fachadas, algunos nos hablan del paso de la Inquisición, otros, del poderío de algunas familias que se afincaron en la zona al calor que emanaban sus condes. La Plaza de los Condes de Priego es el centro neurálgico de la visita, allí está el Ayuntamiento (Palacio de los Condes) donde se encuentra la Oficina de Turismo (cerrada si es festivo). Rodean al pueblo algunos monasterios que nos recuerdan la pasada nobleza de la zona, hoy, un tanto castigada, como demuestran las ruinas del convento de Nuestra Señora del Rosal. Para saber más de Priego, pincha aquí.

 
 (Plaza Condes de Priego)

(Convento de Nuestra Señora del Rosal)

martes, 5 de mayo de 2015

PARTE III: En un lugar de la Mancha o Un bocado a la Alcarria

   La Alcarria es una zona que se extiende por el sur de Guadalajara, norte de Cuenca y este de Madrid. Con una geografía variopinta destacan sus profundos valles preñados de plantas aromáticas que hacen posible el desarrollo de la apicultura. Encontramos por toda la provincia de Cuenca muchas tiendas en las que podemos comprar miel de brezo, romero, tomillo, eucalipto,...  Y ya que estamos hablando de miel os recomiendo que probéis el dulce típico de Cuenca: el alajú. 


   
   Este postre de obvia herencia árabe es primo hermano del alfajor ya que comparten muchos ingredientes, aunque, este último, es más elaborado, su primo, el alajú, del que os hablo, es una torta exquisita hecha de miel, harina tostada y almendras que se cubre con dos obleas, a modo de turrón. El dulce no es una masa dura y si lo es os están dando un mal producto. Nosotros probamos varios ya que durante nuestra estancia nos volvimos adictos a este manjar, pero, ojo, no todos eran iguales. Os recomiendo los de la marca Chapela que además los puedes encontrar sin las cajas turísticas con la fotografía de las Casas Colgadas, y así, te ahorras algunos céntimos.

lunes, 4 de mayo de 2015

PARTE III: En un lugar de la Mancha o Colgados por Cuenca

  
(Vista de Cuenca desde la hoz del Júcar)

  Para comenzar tu viaje a Cuenca lo primero que debes saber es que allí no están las Casas Colgantes sino las Colgadas y que está un poquito más lejos de lo que piensas cuando buscas tu ruta por google maps. Cuando has interiorizado ambas premisas, estás preparado o preparada para comenzar tu ruta.



   Cuenca es un lugar perfecto para una escapada romántica. Si te gustan las ciudades pequeñas en las que perderte por callejones con intrincadas escaleras, ésta, es tu ciudad. La gente es especialmente amable y gozan de un excelente sentido del humor; este último, supongo, forjado por los "caprichosos" acontecimientos que ha vivido la ciudad.



   La ciudad de las Casas Colgadas fue árabe en sus inicios y la urdimbre de sus calles así lo atestiguan. Acercarse al casco antiguo de Cuenca es escalar por la cresta de roca que los ríos Júcar y Huécar han dejado a su paso. Las casas se han ido encaramando a la piedra con el paso de los años buscando el escaso espacio que el risco ha dejado e inventando un sistema de construcción, arquitectura volada, que dota a esta ciudad de su actual perfil.

   En Cuenca te espera una catedral inacabada, algunos museos a los que asomarte, las Casas Colgadas (otro museo), un puente de hierro cuya mayor pretensión es facilitarte una buena foto, un Parador y un par de iglesias.  Se que dicho así no parece una visita muy motivadora pero, lo cierto, es que Cuenca tiene sobretodo otras cosas.

(Catedral: tras tirar la fachada barroca con la intención de crear una neogótica la falta de dinero dejo a la catedral de Cuenca sin torres y sin estatuas).


(Casas Colgadas: la impresionante balconada que las caracteriza es de principios del siglo XIX, acogen un museo de arte moderno).


   Si visitas la ciudad no puedes perderte los barrios de San Martín y San Miguel. Pasear por sus calles será tu mejor decisión y aprenderás mucho sobre la forma en la que esta ciudad ha ido creciendo. Los rascacielos de San Martín son una auténtica proeza arquitectónica. Las primeras casas que se construyeron quedaban adosadas a la roca por medio de una estructura de vigas dejando gran parte del suelo del hogar al aire. Posteriormente, y a medida que la ciudad iba creciendo, nuevas casas comenzaron a construirse a los pies del adarve hasta llegar a conectar con el suelo de las casas voladas que ya existían. Es así como Cuenca puede presumir de poseer los primeros rascacielos realizados sin hormigón. De echo, si la parte inferior de lo que vemos hoy se derrumbara aún quedaría la parte superior en pie ( o mejor dicho, colgando) sin inmutarse. El barrio de San Miguel tiene unas formidables vistas de las hoz del Júcar y unos vomitorios por los que asomarte a sus pendientes. En este lugar se encuentran algunos pubs muy recomendables donde podrás disfrutar de la contundente Tormo, la cerveza conquense. 

 (Barrio de San Miguel)


(Barrio de San Martín: aquí podéis ver la forma en la que se ha generado esta arquitectura. Por un lado las casas voladas y en el centro el rascacielos fruto de la unión de una casa volada con otra que arranca del suelo).


      Si seguimos ascendiendo por la ciudad, por la calle del Trabuco, dejando atrás la Catedral, llegaremos hasta la zona más alta donde permanece un testigo en forma de muralla del castillo de la ciudad y un nutrido grupo de restaurantes preparados para recibir las visitas del turista.



RECOMENDACIONES:

- Ni se te ocurra buscar aparcamiento por tu cuenta acabarás metido en un jaleo donde piedras, curvas, cuestas y callejones sin salida pueden hacer de tu viaje un horror. Sigue las indicaciones de los parkings indicados por la señalización. El mejor y más grande se encuentra en la parte más alta, en el barrio del castillo. Parking gratuito.

- Disfruta de la noche de Cuenca, la iluminación, los bares y restaurantes de la ciudad son muy acogedores.

- Una buena forma de tener un primer contacto con la ciudad es a través de las visitas guiadas que ofrecen las empresas de turismo de la ciudad. Por el módico precio de cinco euros pasarás dos horas muy entretenidas conociendo la historia de Cuenca y sus principales monumentos.

- No puedes dejar Cuenca sin probar su dulce más típico el alajú.

- Prepara tu cartera para poner en tu despensa algo de vino de la tierra y ajo negro.

- Haz un espacio en tu estómago para probar el morteruelo y los zarajos y después tómate un chupito de resolí.






viernes, 27 de febrero de 2015

PARTE III: El Baúl III o El fin de la coartada

 

   La gran caja de madera costrosa y polvorienta, desvalijada de momentos y preñada de óxido ha dado lugar a otra cosa. Esta otra cosa ya no huele a humedad sino a madera pulida y a pegamento fresco. Está surcada por listones nuevos que enmarcan sus nuevas caras y que muestran otros deseos. Por aquí y por allá algunos embellecedores se prestan para simular algunas pifias sin saber si éstos intentan, realmente, esconder el error por vergüenza o arropar la ingenuidad con decoro. Sea como fuere, nuevos remaches uniformados de antiguo disuaden a lo poco que que
da de rebelde. El papel, personalísimo, intuye lugares y muestra momentos. Pero es displicente y se jacta con algunos juegos que nos hacen enrojecer. Como castigo ha de compartir protagonismo con la altanera polipiel que conspira para esconder la apertura de la tapa.

   El baúl ya esta listo. O quizás siempre lo estuvo. Aunque puede ser, que nunca lo llegue a estar.


domingo, 11 de enero de 2015

PARTE II: El baúl II o La importancia de mudar la piel


   El interior del baúl está revestido con un papel muy fino. En la base, esmerilado. En los rincones, opaco. Desgastado por los bordes. Despintado por el frente. La mayoría de las flores que se imprimen sobre esta piel se han desvanecido con el tiempo y sus colores trasformados se han quedado en desacuerdo. 

   Esta epidermis ya no sirve. Agrietada e inflamada no alcanza a vislumbrar que su mayor logro será por fin, ceder. Dar paso a otras texturas, colores y aderezos que permitan que un nuevo tiempo pueda acomodarse en sus noventa grados.  

   Pero aún queda un último momento de esplendor para este papel. Mientras el paño húmedo acaricia la superficie, aquellas flores, que parecían marchitas, vuelven a centellear por un instante insufladas por el agua tibia, y se engañan a sí mismas al recobrar algo de su verdad. Mientras esta primavera desaforada conquista centímetros de papel, la rutilante espátula arranca de raíz ese efímero sueño de volver a ser. Ya es tarde, ya es muy tarde para esta piel, y aquellas burbujas levantadas no hacen más que acelerar el trabajo de la cuchilla, que inexorable, arrastra, con su frenético zarpazo, a una multitud de virutas de papel, que nuevamente, poco a poco, vuelven a perder su tez. 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

PARTE II: El baúl I o La esperanza


   Se apresura 2014 a su cenit. Es difícil escapar al cómputo de las cosas logradas y, lo más doliente, de aquellas que aún siguen perdidas, esperando nuestra atención y esfuerzo. En un intento por golpear a esa macabra suma de perfectos y desperfectos me propongo terminar con la esperanza de un nuevo proyecto; el Baúl.

   Un mueble preparado para atesorar objetos que perduren en el tiempo. Este baúl con pasado y carente de presente está preparado para enfrentarse al futuro. Si te acercas le escucharás susurrar ilusión, vértigo y anhelos... Sólo necesita atención, esfuerzo y cariño. ¿Acaso no lo necesitamos todos y todas?

   No lo dudes... Tu 2015 ya ha empezado...